Depósito en la AFA
Un depósito de 50 000 € en la Autoridad Financiera Andorrana (más 12 000 € por persona a cargo), no reembolsable desde 2026.
→ Abonado al Estado andorrano
Instalarse en Andorra sin necesidad de trabajar: inversores, rentistas, jubilados activos. Una inversión desde 1 M€, una presencia de tan solo 90 días y una tranquilidad fiscal poco común.
Andorra
La residencia pasiva está pensada para quienes desean disfrutar de Andorra sin ejercer ninguna actividad: inversores, emprendedores en proceso de desinversión, rentistas, jubilados activos. A cambio de una inversión en el país, se obtiene un entorno de vida excepcional y una fiscalidad entre las más favorables de Europa.
Desde 1 M€ en activos andorranos, 800 000 € en inmuebles o 400 000 € en el Fondo de Vivienda.
La presencia mínima es de 90 días al año: una gran libertad de movimiento.
Sin impuesto sobre el patrimonio ni derechos de sucesión: su capital respira al fin.
Desde la reforma de 2026, la residencia pasiva exige una inversión en Andorra. Usted elige la vía; nosotros la estructuramos.
| Vía de inversión | Importe mínimo |
|---|---|
| Activos andorranos (inmuebles, títulos, deuda pública) | 1 000 000 € |
| Inmueble residencial | 800 000 € |
| Fondo de Vivienda (Habitatge) | 400 000 € |
| A ello se añaden un depósito de 50 000 € en la AFA (no reembolsable, + 12 000 € por persona a cargo) e ingresos de al menos el 300 % del salario mínimo andorrano. | |
Más allá de la inversión, tres elementos completan el expediente. Los reunimos con usted.
Un depósito de 50 000 € en la Autoridad Financiera Andorrana (más 12 000 € por persona a cargo), no reembolsable desde 2026.
→ Abonado al Estado andorranoAcreditar ingresos de al menos el 300 % del salario mínimo andorrano (pensión, rendimientos de inversiones, ingresos empresariales…), incrementados por persona a cargo.
→ Solvencia demostradaUn seguro médico privado con cobertura en Andorra (los residentes pasivos no cotizan a la CASS) y un domicilio en el territorio.
→ Cobertura & domicilioLa tarjeta de residente pasivo exige 90 días al año. Para ser residente fiscal andorrano, el umbral de 183 días y el centro de sus intereses son determinantes. Calibramos su instalación para una residencia sólida e indiscutible.
Usted aporta algunos documentos; su referente francófono gestiona la inversión, la AFA y la Inmigración.
Validamos su perfil, sus ingresos y la vía de inversión más adecuada.
Pasaporte, certificado de antecedentes penales, justificantes de ingresos y origen de fondos, seguro médico.
Estructuramos su inversión: 1 M€ en activos, 800 000 € en inmuebles o 400 000 € en el Fondo de Vivienda.
Depósito de los 50 000 € en la AFA y presentación de la solicitud ante el Servicio de Inmigración.
Hacemos seguimiento del expediente hasta la obtención de la autorización de inmigración.
Obtención de la tarjeta y acompañamiento en su instalación (domicilio, banca, calidad de vida).
1 000 000 € en activos andorranos, o 800 000 € en inmuebles, o 400 000 € en el Fondo de Vivienda. A ello se añade un depósito de 50 000 € en la AFA.
La residencia pasiva exige únicamente 90 días al año. Para convertirse en residente fiscal, es preciso alcanzar los 183 días y establecer allí el centro de sus intereses.
Desde 2026, el depósito de 50 000 € (más 12 000 € por persona a cargo) ya no es reembolsable, salvo denegación de la autorización inicial de inmigración.
Al menos el 300 % del salario mínimo andorrano, incrementado por persona a cargo. Se aceptan pensiones, rendimientos de inversiones o ingresos empresariales. Verificamos su elegibilidad de antemano.
No: sin actividad, no se cotiza a la seguridad social andorrana. Es obligatorio disponer de un seguro médico privado con cobertura en Andorra — le orientamos hacia las mejores soluciones.
Sí, es una vía muy valorada: 800 000 € en inmuebles andorranos satisfacen el requisito de inversión. Descubra cómo invertir en inmuebles en Andorra.
¿Piensa trabajar en Andorra? Consulte la residencia activa. Para comprenderlo todo, la residencia fiscal, y descubra la vida en Andorra.